Los cuatro números

Todos los domingos, quince minutos, cuatro números. Es todo el sistema de gobierno de esta campaña.

La regla Sin los cuatro números de la semana no hay decisión. Ni de precio, ni de canal, ni de "hago más" o "paro". Si una semana no los anotaste, esa semana no existe para el plan — y dos semanas seguidas sin anotarlos es la primera señal de que el negocio se está muriendo en silencio.

Esta regla no es nueva: es la misma que gobierna la venta de la casa de Tucapel en realtor.cmdp.dev (ahí son vistas, contactos, visitas y ofertas). Cambia el negocio, no el mecanismo.

Los cuatro

#númerocómo se cuentapor qué es ése y no otro
1Unidades producidascontá lo que salió del molde y quedó vendiblemide tu capacidad real, la vulnerabilidad crítica de toda la campaña
2Unidades vendidascontá lo que cambió de manos por plataproducir no es vender; la diferencia entre 1 y 2 es tu inventario parado
3Dólares cobradosplata en la cuenta, no prometida"me dijo que me compra" no es un dólar
4Clientes que repitieronlos que compraron por segunda vezel único número que dice si esto es un negocio o una serie de favores

Cuatro. No agregues un quinto. La tentación de medir seguidores, likes, visitas al sitio o "conversaciones" es exactamente lo que hace que la gente se sienta ocupada mientras no vende nada.

Cómo se anota

Una tabla. En un cuaderno, en una hoja de cálculo, donde sea — pero el mismo lugar todas las semanas.


semana        producidas  vendidas  cobrado   repitieron  nota
2026-09-14         0          0      $0           0       arrancando F0
2026-09-21         0          0      $0           0

La columna nota es una línea, no un párrafo: qué pasó que explique los números. "Se me cristalizó el lote del jueves." "El mercado llovió." "La oficina de Karen pidió cotización." Dentro de seis meses esa columna vale más que los números.

Los tres umbrales que disparan una decisión

Fijados antes de empezar, para que el día que pasen no puedas correr el arco. Los números exactos salen de La cuenta de los $10.000 cuando calcules tu propio rendimiento; estos son los disparadores:

1 · Umbral de inventario parado Si producidas − vendidas acumula más de dos semanas de producción, parás de producir y sólo vendés. Hacer más chocolate cuando ya tenés chocolate sin vender es esconderse en la cocina — es la parte cómoda del trabajo, y es la que no paga.
2 · Umbral de repetición Si al mes 3 tenés cero clientes que repitieron, el problema no es el volumen: es el producto, el precio o el cliente. Volvé a [[fase-0-reconocimiento]] antes de gastar un peso más en canales nuevos. Más tráfico sobre una oferta que no repite es más dinero perdido, más rápido.
3 · Umbral de punto culminante Si tres semanas seguidas producís por encima de tu capacidad cómoda (el número que calculás en [[los-numeros]]), no trabajes más: subí el precio, achicá el catálogo o mirá [[el-techo-y-la-puerta]]. Cruzar el punto culminante empujando es cómo se rompe la calidad, la salud y la paciencia de la casa — en ese orden.

La revisión del domingo, en quince minutos

La última pregunta es la que más duele y la que más sirve. En una campaña se llama revisión posterior a la acción: no se hace para repartir culpa, se hace para no repetir el movimiento que no llevó a nada.

Cuando los números están mudos

Si una semana no pudiste medir algo, se escribe "no medido", nunca cero.

Un cero es un dato: significa que nadie compró. Un "no medido" es otra cosa: significa que no sabés. Confundirlos es cómo se toman decisiones con datos inventados — y en este nodo ya costó caro una vez: un instrumento mudo que reportaba 0 hizo que se persiguiera un problema que no existía, mientras el real seguía sin tocar.

Ver Reglas de la casa, regla 2.